Seleccionar página

Negligencias Médicas Relacionadas con la Sepsis

El diagnóstico o tratamiento inadecuado de la sepsis es una de las principales causas de mala praxis con resultados de daños cerebrales, amputaciones o fallecimientos.

En este artículo, te explicaremos en qué consiste la sepsis, cuáles son los protocolos para su tratamiento, y cuáles son las negligencias médicas más frecuentes. Recuerda que podemos ayudarte a defender tu caso con los mejores abogados y médicos especializados en casos de sepsis. 

La sepsis es una respuesta extrema del cuerpo ante una infección, que puede llegar a ser fatal. Si el sistema inmunológico no logra controlar la infección, microorganismos como bacterias, virus u hongos se esparcen por el torrente sanguíneo, liberando toxinas y provocando una inflamación generalizada.

Este proceso desencadena una alteración en la coagulación y el flujo sanguíneo, lo que pone en peligro órganos esenciales como el cerebro, los pulmones o los riñones. La sepsis no es una enfermedad en sí misma, sino una respuesta descontrolada del organismo ante una infección, que acaba dañando los propios tejidos y órganos.

Si no se trata de manera oportuna, la sepsis puede progresar a un estado de shock séptico, una fase crítica en la que múltiples órganos dejan de funcionar, poniendo en grave riesgo la vida del paciente.

Te recomendamos leer el artículo: ¿Qué es la Sepsis y Cómo Identificar una Negligencia Médica?

Fases de la sepsis

La sepsis, también conocida como septicemia, es un proceso evolutivo que comienza desde la entrada de un patógeno en el cuerpo y el posterior combate del sistema inmunológico. Los primeros signos de sepsis pueden confundirse con síntomas comunes de una infección, por lo que es crucial detectar la enfermedad en sus etapas iniciales. Estas son las principales fases de la septicemia:

  • Fase 1: Infección. Los microorganismos invaden áreas del cuerpo que normalmente son estériles.
  • Fase 2: Bacteriemia o Septicemia: Presencia de microorganismos viables en la sangre, como bacterias, virus, hongos o parásitos.
  • Fase 3: SIRS (Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica). El cuerpo reacciona ante la infección, activando su sistema de defensa. Se sospecha de SIRS si hay presencia de al menos dos de los siguientes síntomas: fiebre superior a 38,3ºC o inferior a 36ºC, frecuencia cardíaca superior a 90 latidos por minuto, frecuencia respiratoria superior a 30 respiraciones por minuto, alteración del nivel de consciencia o conteo anormal de leucocitos (mayor a 12.000 o menor de 4.000).
  • Fase 4: Sepsis. SIRS causada por una infección documentada o identificada en el examen médico. Además de los síntomas del SIRS, la sepsis puede presentar niveles elevados de PCR y SvcO2 superiores al 70%.
  • Fase 5: Sepsis Grave. A los criterios de sepsis se añaden disfunción orgánica, hipoperfusión o hipotensión. Esto puede incluir hipoxemia, caída de la presión arterial, hiperlactacidemia, oliguria, íleo o alteraciones en la coagulación y el sistema nervioso.
  • Fase 6: Shock Séptico. Se produce una hipotensión que no responde a la fluidoterapia, y se requieren medicamentos vasoactivos para mantener la presión arterial.
  • Fase 7: Shock Séptico Refractario. Se necesita un alto nivel de apoyo con dopamina o noradrenalina para mantener la presión arterial.
  • Fase 8: Disfunción Multiorgánica. Al menos dos órganos dejan de funcionar correctamente, y el paciente no puede mantenerse estable sin intervención médica.

Diagnóstico temprano de la sepsis

Hoy en día existen protocolos tanto para el diagnóstico como para el tratamiento temprano de la sepsis. Por ejemplo, el Código Sepsis está diseñado para identificar rápidamente a los pacientes con sepsis y trasladarlos al hospital. Asimismo, la escala qSOFA (quickSOFA) es utilizada como un método de detección, evaluando la frecuencia respiratoria, la presión arterial y el nivel de consciencia del paciente. Una puntuación de 2 o más puntos indica un mayor riesgo de mortalidad y necesidad de ingreso en UCI.

Principales negligencias médicas en casos de sepsis

  • No reconocer los síntomas. La sepsis es una condición grave que requiere atención inmediata. Si los primeros signos de la enfermedad no son detectados, los médicos pueden omitir la realización de análisis importantes, lo que retrasa el tratamiento adecuado.
  • No prestar atención a la evolución del paciente. A menudo, un paciente hospitalizado que inicialmente no ha sido diagnosticado con sepsis empieza a mostrar síntomas que pueden pasar desapercibidos si se basan únicamente en el diagnóstico inicial.
  • Falta de tratamiento con antibióticos. No administrar antibióticos de amplio espectro en casos donde el paciente presenta síntomas claros de infección es una negligencia grave, ya que permite que la bacteria avance sin control, reduciendo las posibilidades de recuperación.

Diez Negligencias Médicas en casos de Sepsis 

 La página negligenciamedica.com ha recogido Diez sentencias de mala praxis en casos de sepsis.  

Abogados especializados en sepsis

Los casos de negligencia médica en el tratamiento de la sepsis requieren de un enfoque especializado. Contar con un abogado con experiencia en este tipo de reclamaciones es fundamental para garantizar la protección de los derechos del paciente o sus familiares. Si necesitas orientación, no dudes en contactarnos a través de nuestro formulario. Uno de nuestros abogados especialistas en negligencias médicas con experiencia en sepsis te asesorará sobre cualquier duda que tengas.